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Biografías

Melchor de Liñán y Cisneros

Melchor de Liñán y Cisneros
Melchor de Liñán y Cisneros
MELCHOR LIÑÁN Y CISNEROS, Virrey del Perú (1629-1708; 1678-1681 ). [Torrelaguna-Lima].

Biografía de Melchor de Liñán y Cisneros

Estudió en Alcalá, graduándose como Doctor en Teología. Tuvo curas en Buitrago y Torrelaguna, y en Madrid trabajó en San Salvador. Fue calificador del Santo Oficio, y en 1664 fue nombrado obispo de Santa Marta, llegando a Cartagena de Indias en noviembre del mismo año. En 1666 fue trasladado a la Diócesis de Popayán, tomando posesión en 1669; en ambos lugares actuó como gobernador eclesiástico antes de recibir las bulas correspondientes, basándose únicamente en las cartas reales. En 1671 fue nombrado presidente gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada; dio su salario a la tesorería y aumentó los ingresos con su buena administración. Tomó medidas para la reducción de las elevaciones de los indios Yaregui y calmó las disensiones entre el comisario general y los priores de los dominicos.

Al año siguiente fue elevado al arzobispado de Charcas, pero continuó en Santa Fe, dejando el gobierno en 1674, tomando posesión de la sede de Chuquisaca en 1675 y más tarde, en 1676, de la de Lima; pero hasta 1678 no tomó posesión de ella, distribuyendo entre los pobres los ingresos de la mitra de este bienio. El 7 de julio del mismo año, debido a la separación del Virrey Conde de Castellar, Don Baltasar de la Cueva, se hizo cargo temporalmente del Virreinato.

En su época se produjeron notables desórdenes y faltas de respeto en el convento de San Francisco, en el Cuzco, debido al nombramiento de un prelado; como en la práctica se había elegido un prelado criollo y español en turnos de cuatro años, el incumplimiento de esta regla, que vino a ser avalada por un real decreto y a tener confirmación pontificia, revolvió a los frailes criollos de los conventos del Cuzco y de Lima y se produjeron persecuciones, peleas y detenciones, trascendiendo estos disturbios de los conventos a las calles. Otra revuelta conventual ocurrió en Quito, en esta época, en el convento de monjas dominicas de Santa Catalina, también con motivo de la elección del prelado, con asaltos, agresiones y persecuciones.

El arzobispo-virrey, con el mejor deseo, trató de poner orden, disciplina y observancia en la vida de los religiosos regulares, y su Memoria muestra el mal, señalando las medidas oportunas para remediarlo.

El 20 de noviembre de 1681 entregó el mando del virreinato al duque de Palata, don Melchor de Navarra, siguiendo a Liñan en Lima como arzobispo, aunque tuvo fricciones con su sucesor, debido al soberbio carácter del prelado. Este último había recaudado cerca de 300.000 pesos en el virreinato para la boda real, por lo que el rey concedió a su hermano el título de Conde de la Puebla de los Valles, otorgando al arzobispo el título de Excelencia.

El arzobispo vio todavía la destitución del duque Virrey, sin recibir de España las correcciones que había solicitado a la Corona en su contra. Defensor de la independencia de la Iglesia, escribió una Ofensa y Defensa de la Comunidad Eclesiástica; celebró la beatificación de San Toribio de Mogrovejo (1679); visitó gran parte de su sede y promovió las misiones. Murió en Lima el 28 de junio de 1708.

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